Siendo Espiritual
Por Mayte Abad Morente
Desde que leí: “Somos seres espirituales teniendo una experiencia humana”, esta frase siempre ha sido un recordatorio para mí. Estoy aquí, en la Tierra, teniendo una experiencia humana.
Vine con un cuerpo físico adecuado para vivir en esta realidad 3D. Nací en un momento determinado con una carta astrológica que elegí. También elegí mi nombre. Nací en un lugar preciso y crecí en un pequeño pueblecito de España dentro de mi familia. Salí de casa para estudiar en Madrid capital, sola. Adquirí educación, aprendí mi modo de pensar, tengo patrones heredados, una determinada configuración física, cultura, estudios, etc.
He conocido gente, he viajado, he tenido experiencias en mi vida que me han parecido unas agradables y otras no tanto. Pero gracias a todo ello, estoy ahora aquí, en este preciso momento de evolución personal y planetaria.
A través de todo este tiempo y experiencias he ido aprendiendo y evolucionando. Sé que soy más que un simple ser humano y que todavía tengo que recordar, que mejorar la comunicación con mi cuerpo, (en realidad con todos mis cuerpos: emocional, mental, de luz, etc.), con mis guías, con mi Madre Tierra, con otros seres… Aún me queda bastante trabajo interno por hacer, pero sigo en ello.
Últimamente estoy trabajando en el tema de no juzgar a los demás, en aceptarlos tal como son, porque, aunque no siempre soy consciente, tengo prejuicios y cosas que asumo que son ciertas y eso ya no me sirve. Pero no soy la única con prejuicios, patrones heredados y trabajo interno que hacer.
Este verano, en el encuentro con los Waitaha, me di cuenta de que hay muchos tópicos en el tema de espiritualidad. Cuando dije que como carne, que me gusta tomar una copa de vino (o de orujo, o de ron, depende de la ocasión), que fumo y que, desde luego, me gusta disfrutar de un buen polvo, algunas personas se hacían cruces. “¿Y tú estás en el camino espiritual?”. Sus caras de sorpresa me hicieron reír en más de una ocasión, y es que, a veces, me expreso como un camionero, pero me encanta hacerlo ¿Qué tienen de malo los camioneros?
Llegados a ese punto, me di cuenta de que yo me estaba juzgando a mí misma por fumar. Creía que había aprendido mucho acerca del tabaco y de mis razones internas para fumar, pero me sentía una mala persona cada vez que encendía un cigarrillo. Incluso había dejado de fumar otra vez, aprovechando el viaje en avión.
Lo cierto, es que en aquel momento, en el encuentro con los Waitaha, charlando fuera de la marae con los encargados de seguridad, me apetecía compartir un cigarrillo con ellos. Así que allí mismo, decidí fumar sin juzgarme, por una vez, a ver qué pasaba.
Bueno, pues aún me queda aprender a fumar sin sentirme mal. Desde luego, fumo menos. Físicamente estoy en bastante buena forma (vivo en un cuarto piso sin ascensor, paseo subiendo y bajando montañas a diario y nado bastante). Físicamente, realmente no siento que me afecte lo que fumo. Sin embargo sí noto como la gente me juzga cuando saben que soy fumadora. Inmediatamente me dicen: “tienes que dejarlo, fumar es malísimo ¿Cómo puede fumar alguien como tú?”. Incluso los más osados añaden “¿no te da vergüenza fumar? ¡Vaya ejemplo para tu hija, ella fumará por tu culpa!”.
La verdad es que sí tengo miedo de que mi hija fume, pero ella es libre y yo realmente quiero dejarlo por mí misma, porque tampoco me sirve de nada fumar. Aunque no me siento mal siendo paciente conmigo. No pasa nada porque fume (lo he dejado un montón de veces, incluso durante años) y sé que, como me pasa siempre, hay un momento de claridad en mí y entonces dejo de fumar sin ningún esfuerzo.
¿Qué entendemos por ser espiritual? Parece ser que es alguien que nunca se enfada aunque lo estén machacando. Alguien que no dice palabrotas. Alguien que no grita. Alguien que nunca está triste. Alguien que te responde siempre que lo llames aunque no le apetezca nada ayudarte. Alguien que hace lo que no le gusta para no molestar. Alguien que lo sabe todo (en ese caso una enciclopedia podría ser espiritual). Alguien que no bebe, no fuma, no come carne, no tiene relaciones sexuales… Por cierto, que yo sepa las plantas están vivas y también las comemos ¿no? ¿Quién es espiritual? ¿Los santos y las personas que no son de este mundo? Más bien no. Yo creo que todos somos espirituales.
Lo que trato de decir con todo esto, es que ahora mismo todos nos comportamos como humanos y por lo tanto tenemos nuestros propios límites y hacemos muchas cosas que puede que a otros no les parezcan bien. Pero es nuestra forma de aprender. Aunque no lo recordemos, vinimos aquí para recibir nuestras lecciones y esas lecciones no son siempre lo que parecen.
No vemos la perspectiva completa. Nuestro Ser Superior (en el sentido del que está arriba de nosotros) sí tiene toda la imagen. Nuestra alma sabe lo que es mejor para nosotros, así que nuestra tarea es aprender a dejarnos llevar por nuestra alma. Un buen paso es no juzgarnos ni juzgar a otros, comprender que todo es apropiado para nuestro aprendizaje.
Podemos recurrir a otros para que nos ayuden y nos enseñen. Parte de su experiencia nos puede ser útil, pero tenemos que seguir nuestra voz interna. Nuestra alma pone en nuestro camino lo que necesitamos, el resto es una cuestión personal. Nos toca elegir y saber distinguir lo que resuena con nuestro ser, poner nuestra mente al servicio del corazón y trascender la dualidad. Estamos en un momento en el que ya no se trata de hacer cosas, sino de SER. Es cuestión de ser nosotros mismos y darnos cuenta de que somos bastante más que humanos.
Yo creo que todos decidimos venir aquí en este momento tan especial y creo que somos muy afortunados por poder vivir estos tiempos. Además creo que somos capaces de cumplir con el propósito que nos trajo aquí. Tenemos las herramientas perfectas, los compañeros perfectos para desempeñar nuestra tarea.
Es momento de trascender nuestras viejas creencias de que tenemos que esforzarnos, o juzgarnos, o competir con otros. No estamos solos. Fluir con el Espíritu es lo más sencillo, el camino fácil. Si vamos en contra del camino de nuestra alma, en contra de nuestro ser, nos agotamos y todo se vuelve gris. ¿Acaso no es mejor aprender disfrutando? ¿Vivir sin preocupaciones dando las gracias por esta maravillosa experiencia? ¿Compartir nuestros dones con los demás?
Recordad, por favor: “Somos seres espirituales teniendo una experiencia humana”, somos hijos e hijas del Espíritu o de Dios o como queráis llamarlo. Somos intrínsecamente divinos, capaces de todo. Es hora de que disfrutemos de esta maravillosa experiencia de SER, aquí y ahora. Es hora de experimentar la Unidad y co-crear con el Espíritu.
Aroha nui (El amor incondicional más grande)
Mayte 8
Nota: Doy las gracias a Nyako Nakar www.nyakonakar.com por su bonita imagen.
Un sitio web interesante para visitar: www.waitaha.org
Sobre Mayte Abad Morente
Mayte Abad Morente reside en España. Es Reiki Master (Usui Tibetano) y traductora (Inglés-Español). Sus viajes y estudios con maestros esotéricos y ancianos nativos informan sus escritos y traducciones. Ha estudiado acerca de ángeles, devas, espíritus e inteligencias de la Naturaleza, geometría sagrada, energía, reiki, renacimiento, ho’oponopono, meditación, canalización y varias terapias. Ha traducido algunos artículos y ensayos de Norma Gentile y ha revisado las traducciones de dos libros de Drunvalo, “El Antiguo Secreto de la Flor de la Vida, Vol 1” y “Viviendo en el Corazón” para la segunda edición en español publicada por Teohua, así como varios DVDs publicados por Conchita Castellanos y Teohua.
Para solicitar sus servicios por favor envía un email a 8mayte@gmail.com
Mayte Abad Morente y Drunvalo Melchizedek
|